Comparar apps de citas es fácil de hacer mal. Se puede elegir la métrica que te favorece, presumir de una cifra de usuarios que nadie puede verificar, o inventar categorías que solo tú cumples. Hemos intentado hacer lo contrario: ocho dimensiones que cualquiera nota en la primera semana de uso, evaluadas únicamente con lo que cada servicio publica abiertamente sobre sí mismo.
Por eso aquí no verás quién tiene más usuarios ni cuántas parejas ha formado nadie. Son las dos cifras que más se citan en este sector y las dos que menos se pueden comprobar desde fuera. Lo que sí se puede comprobar es cómo funciona cada producto: si exige verificar el perfil, si cobra distinto según el género, si te deja hablar sin suscripción activa. Eso es lo que está en la tabla.
Y una advertencia honesta: Tinder, Bumble y Meetic son productos enormes, con años de recorrido y equipos que nosotros no tenemos. En alcance puro, ganan ellos. La pregunta que responde esta página no es cuál es más grande, sino cuál está diseñado para lo que tú estás buscando.